08 junio 2008

Historia de las tiendas de discos

Raza Records acoge la muestra 'Novedades discográficas'
La exposición homenajea en la tienda de discos la historia de los últimos treinta años de la industria
08.06.08 -CRISTINA VASCO (Norte Castilla)


Raza Records acoge la muestra 'Novedades discográficas'
Varias personas observan la exposición 'Novedades discográficas'. / RICARDO OTAZO
Portadas de cedés y vinilos, camisetas, carteles, deslizadores... con estos elementos, expuestos en las instalaciones de Raza Records, Ginés Martínez ha intentado reflejar los cambios que ha sufrido la industria discográfica en los últimos 30 años.

Integrada en la tienda de música, 'Novedades discográficas' intenta que los visitantes se «involucren» en la muestra, buscando las piezas, colocadas en distintas partes del local, con la ayuda de un mapa que le facilitará el personal de Raza. «Queremos que se puedan ver los discos y, además, visitar la exposición», explica Martínez.

Un homenaje a un elemento -el disco, ya sea en vinilo, cinta o cedé- que en los últimos años ha pasado de venderse en los mismos lugares donde se compraban los electrodomésticos a tener su propio tipo de tiendas. Ahora, ante un futuro incierto en el que el formato físico de la música está pasando a un segundo plano, Martínez quiere recordar y explicar, para los que no lo hayan conocido, algunos aspectos de los años dorados de las tiendas de música.

Lenguaje perdido

El canon digital y los derechos de autor se mezclan, en las 30 carátulas que se exhiben, con las referencias de tiendas de discos -como el cartel de «cajas vacías» con el que se advertía que, de robar algo, sería sólo un trozo de plástico inservible-, los titulares de prensa -'doscientos millones de copias vendidas'- y las portadas de grupos -existentes o imaginarios. Todo un lenguaje, el de las carátulas de los discos, que se va perdiendo ya que, como explica Martínez «en los modernos reproductores digitales de música puede leerse 'artista desconocido. pista 1' siendo ésta toda la infor- mación visual que acompaña a la canción en la mayoría de los casos».

El artista también ha querido representar en un «mural futurista», cómo será el mercado dentro de unos años. La idea parte de una foto de prensa en la que unos jubilados celebran la independencia de una república caucásica. En la fiesta aparecen las «viejas glorias» de la música que quieren demostrar «que el rock sigue vivo».

La pieza más cursiosa de la exposción es un reproductor 'tuneado': una grabadora a la que el autor ha añadido funciones como una entrada de prejuicios, un contador de tonterías, un botón de memoria y una entrada para el Espíritu Santo que convierten el electrodoméstico en una pieza única. Carteles, camisetas y dos modelos de deslizadores completan la muestra, que según asegura Martínez, pronto tendrá una extensión en forma de proyecto audiovisual «en el que queremos animar las portadas de los cedés e incluir más documentación».

De momento, y hasta que el proyecto salga adelante, la exposición se puede contemplar en Raza Records -calle Juan Agapito Revilla, 11- de martes a sábado, de 10.30 a 14.00 horas por la mañana y de 17.00 a 20.00 horas en horario vespertino.

80 años de realismo mágico, pero realismo

La gran biografía de Gabriel García Márquez

Gerald Martin pone punto final a su libro sobre el escritor

Xavi Ayén | Barcelona (La Vanguardia) | 08/06/2008 | Actualizada a las 03:31h

El próximo mes de octubre, tras una larga espera, la editorial británica Bloomsbury pondrá a la venta Gabriel Márquez. A life, una autor de Cien años de soledad escrita por el hispanista Gerald Martin, que ha estado trabajando en ella desde 1990. Los lectores españoles podrán disponer de la versión traducida al castellano en marzo del 2009, en la editorial Debate. El libro, de 586 páginas, desvela algunos aspectos poco conocidos de la vida del escritor, entra en detalles como sus activas intervenciones en las bambalinas de la política y los elementos autobiográficos que pueblan sus novelas - incluso en las más insospechadas- y también aborda cuestiones más delicadas, como su estado de salud y alguna cuestión de su vida privada.

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Laberinto de espejos. El periodo que abarca Martin (desde 1927, año del nacimiento del escritor, hasta el 2007) es el más amplio jamás abordado por un libro sobre la vida de García Márquez, ya sea la biografía El viaje a la semilla, de Dasso Saldívar, o las memorias del propio García Márquez, Vivir para contarla, que se detenían en los años cincuenta. La nueva obra refleja, sobre todo, la fuerza de la vocación literaria de García Márquez, alguien que era consciente de que "iba a ser el nuevo Cervantes" y que apostó todo o nada a la escritura de Cien años de soledad (1967), por la que dejó su trabajo remunerado y sometió a su familia a serios apuros económicos. El minucioso Martin desgrana el making of de todas sus novelas y, según afirma, "la gente se va a sorprender de la cantidad de elementos autobiográficos que hay en ellas, incluso en las que menos se sospecha, como en El otoño del patriarca, que escribió en los setenta en Barcelona, la ciudad donde vivió su crisis de los cuarenta y tuvo que enfrentarse por primera vez a los rigores de la fama. Ahí se dio cuenta de la necesidad de protegerse de los medios construyéndose un personaje. Y eso se ve en la novela - en la necesidad del dictador de tener un doble, por ejemplo-, es como un laberinto de espejos".

Actor político. El libro es una biografía clásica, ordenada cronológicamente. Una de sus aportaciones es la demostración, con ejemplos, de cómo el colombiano ha participado activamente en la política. "Eso - cree Martin- va a sorprender a la gente por la intensidad y la extensión de su vivencia", que va desde la liberación de numerosos presos políticos en Cuba y la de secuestrados por la guerrilla hasta las entrevistas con jefes de Estado y de Gobierno para aflojar el ahogo económico a Cuba, sus intentos de avanzar en la unidad latinoamericana o de conseguir la paz en Colombia. "Sus enemigos hablan de su oportunismo y su debilidad ante el poder. Algo habrá de verdad - dice Martin-, pero yo muestro también cómo, sobre todo, desde hace 35 años, García Márquez ha trabajado políticamente para las causas en las que cree, de manera seria y movido por la coherencia. Le acusan de fingir protagonismo en la política internacional, pero ahora van a ver que ese protagonismo ha sido real". Así, el lector descubrirá que su pragmatismo y ganas de ser efectivo le movían a no participar en protestas contra Fidel Castro mientras, en privado, intentaba hacerle cambiar de política. Capítulo aparte merecen sus relaciones con Felipe González, "con el que discrepó seriamente cuando su gobierno apoyó la guerra del Golfo contra Iraq en 1990 o cuando España se distanció del régimen de Castro. Pero eso no le hizo romper su amistad. Para mí - prosigue Martin- sería muy difícil mantener a un amigo con una discrepancia total, yo no llego a esa grandeza moral. Para Gabo, la amistad se impone a todo lo demás".

Vida privada. Martin se revela como un biógrafo discreto, de contención anglosajona, aunque, por ejemplo, ha entrevistado a la guipuzcoana Tachia Quintana, la novia española que tuvo Gabo en París en los cincuenta y con la que le sucedió un hecho traumático. "No estoy muy orgulloso de mis primicias, yo no soy periodista ni he querido hacer un libro sensacionalista. Si digo cosas es porque creo que hay que decirlas, he tratado de escribirlo de una manera muy equilibrada, con respeto. El cariño que siento hacia él es obvio..., pero mi trabajo no es expresar mi cariño". Sobre la distancia entre García Márquez y Vargas Llosa, Martin afirma, prudente: "No sé lo que sucedió, porque tengo 20 versiones distintas. A mí no me han hablado los protagonistas, como no lo han hecho con nadie, lamentablemente".

Sin cartas. La tarea del biógrafo no ha sido fácil: "Ha habido discusiones complicadas, negociaciones informales, mucha discreción...". No ha podido tener acceso a demasiada correspondencia, ya que "García Márquez ha destruido la gran mayoría de las cartas que ha recibido y enviado. Hace más de treinta años que no escribe cartas porque sabe que, al final, los amigos las venden. Para él, la memoria es lo importante". Una memoria que, en los últimos años de su vida, le empieza a flaquear. "Para él, la vitalidad es muy importante y vive con cierta angustia los achaques que le han tocado en su vejez, en especial los que han interrumpido su proceso creativo. Me gustaría describir su envejecimiento y enfermedad de una manera que no fuera lastimosa, sino positiva, como es el propio Gabo". ¿Qué opina Martin, por cierto, de los rumores que indican que García Márquez ha acabado una nueva novela? "Me sorprendería mucho...".

Una última declaración

En el epílogo del libro, Gerald Martin se refiere a la entrevista con Gabriel García Márquez que el Magazine de este diario publicó el 29 de enero del 2006. La llama "entrevista sorpresa" y mantiene la tesis de que "no fue algo improvisado" sino que "parece que había habido una reunión familiar en la que se decidió, dadas las circunstancias, hacer una última declaración seguida de una retirada. Después, el silencio". En aquel encuentro, García Márquez habló de Martin como su "biógrafo oficial", mientras que este prefiere definirse, con ironía, como "biógrafo tolerado", ya que "Gabo me autorizó a escribir el libro, me dijo que no se opondría ni obstaculizaría que hablara con su gente. Pero podría haberme dicho: ´Gerald, yo te nombro mi biógrafo autorizado, te voy a dar todas mis agendas, mis cartas, acceso a todas mis intimidades´. Nunca hizo nada parecido. Yo me enteré de que era su biógrafo oficial al leer aquella famosa entrevista. No digo esto para parecer desagradecido, al contrario, siento una enorme gratitud hacia García Márquez por su colaboración, aunque la gratitud no sea la mejor motivación de una biografía. Nos hemos llevado muy bien, teniendo en cuenta que era difícil. A nadie le gusta tener un biógrafo...".

Háztelo tu mismo

Los cineastas de la era YouTube

Un grupo de directores intimistas revoluciona la industria 'indie' en EE UU - La crítica los etiqueta como la "generación háztelo tú mismo"

ANDRÉS SÁNCHEZ BRAUN - Madrid (ElPais.es) - 05/06/2008

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Todo empezó como una broma. En un bar de Austin (Tejas), coincidiendo con la celebración del festival de cine independiente South by Southwest, un técnico de sonido bautizó al grupo como movimiento mumblecore (estilo farfullante). Han pasado más de tres años, y el término no sólo ha perdurado como etiqueta para este conjunto de realizadores estadounidenses en torno a la treintena, sino que se ha impuesto a otros calificativos acuñados por la crítica como "cineastas de cabecera", "slackavettes" (que sería algo así como "John Cassavetes en clave ligera") o "generación háztelo tú mismo".

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Más que una actitud, es un movimiento estético

Sus historias versan sobre veinteañeros obsesionados con el salto a la madurez

En cualquier caso, este puñado de jóvenes cineastas que rueda con escuálidos presupuestos y que apenas cuenta con distribución comercial ha logrado atraer la atención de los medios estadounidenses. Todo desde que Andrew Bujalski, el más laureado de todos ellos, mencionase el término mumblecore en una entrevista. Poco importó que tanto él como el resto de directores estuvieran en desacuerdo con el término; la etiqueta enmarcó a la primera generación independiente surgida en las dos últimas décadas al margen del festival de Sundance.

Y pese a que efectivamente el mumblecore puede calificarse más como una actitud que como un movimiento estético, es innegable que las películas de Andrew Bujalski, Joe Swanberg, Aaron Katz o los hermanos Duplass comparten algunos elementos: los ínfimos presupuestos (la mayoría rueda en vídeo digital), economía narrativa y argumentos centrados en protagonistas veinteañeros enfrentados a los dilemas que plantea la madurez. El otro vaso comunicante es su gusto por los diálogos naturalistas, cargados de muletillas y declamados de forma atropellada (de ahí lo de mumble, farfullar en inglés). "Prácticamente todo lo que dicen los actores se improvisa al momento. Nunca escribo los diálogos, aunque tenga pensado el desarrollo de las secuencias y de la trama", explica el prolífico Joe Swanberg, que desde su llamativa y sexualmente explícita ópera prima Kissing on the mouth (2005) ha dirigido otros tres largometrajes.

Por su parte, el proceso de Jay y Mark Duplass a la hora de dirigir parece ser el mismo que cuando empezaron a rodar películas caseras con la videocámara que su padre les regaló en 1982. "Aunque trabajamos con un guión y una estructura cerrada, dejamos que los actores improvisen cuanto quieran, que jueguen dentro del marco de su personaje lo que les apetezca", asegura Mark, el mayor de los Duplass. "En realidad, es difícil establecer qué porcentaje del texto viene de la pura intuición de mis actores. Lo que sé es que si me interesara tener un control total sobre el guión y la película, me haría novelista", aclara Andrew Bujalski, cuyo filme Mutual appreciation (como el resto, aún sin distribución en España) fue calificado por The New York Times como uno de los títulos imprescindibles de 2006.

A este grupo tan heterogéneo le cohesiona Internet. No sólo porque MySpace les sirva para promocionarse o como herramienta para mantener el contacto y compartir experiencias profesionales. Su estilo amateur converge con el voyeurismo propio de la era YouTube y muchos de ellos se sirven además de la Red para distribuir sus obras, como es el caso de Joe Swanberg o Michael Tully, que han firmado series como Young american bodies o Butterknife para su visionado exclusivo en el ordenador. "El mercado audiovisual ha sufrido una profunda transformación por Internet. Es al espectador al que le está llevando más tiempo adaptarse a las nuevas maneras", dice Swanberg, quien, al igual que sus compañeros de generación, no descarta dirigir películas en Hollywood. "Aun así, pienso seguir haciendo cosas para Internet, y quizá acabe siendo mi único terreno".

And the winners are...

Los mejores libros de fotografía, según el veredicto de PHotoEspaña

El festival ha escogido las publicaciones más cuidadas de 2007. Y tú, ¿con cuál te quedas?

  • ADN.es, Madrid | 05/06/2008 | comenta | Votar

Los expertos ya han emitido su veredicto. Ya sabemos los títulos de los mejores volúmenes de fotografía editados a lo largo de 2007, al menos según el juicio del jurado de PHotoEspaña. ¿Quieres saber cuáles son los escogidos? Pues sigue leyendo y encuentra el tuyo.
Fotogramas documentales

En la categoría de mejor libro internacional, el premiado ha sido A Maysles Scrapbook Photographs (Steidl y Steven Kasher Gallery), del documentalista y director de fotografía Albert Maysles. En el volumen, se combina fotografía, cine y grafismo y muchas de las instantáneas, algunas realizadas en Rusia, Turquía o Kenia, están presentadas como fotogramas. De hecho, se trata de una monografía dedicada a los hermanos David y Albert Maysles, pioneros en documentales contemporáneos, autores de cintas como Grey Gardens o Salesman. El presidente de PHotoEspaña, Albert Asnaut, destacó a EFE que se trata de una obra "muy compleja" y de "lectura redonda". Entre otros de sus alicientes está el hecho de que cuenta con una introducción escrita por el director de cine Martin Scorsese.

Un pedazo de Historia

La obra del madrileño Luis Ramón Marín ya pudo verse en varias capitales españolas con una exposición organizada por la Fundación Telefónica. Su complemento es este volumen que reúne las instantáneas realizadas por el fotógrafo entre 1908 y 1940. A través de ellas asistimos a algunos acontecimientos más que reseñables de la Historia de España y otras más anecdóticas y costumbristas. Algunos ejemplos son las tomadas durante la evacuación de Teruel en la Guerra Civil, de la Familia Real, del ciclista Oscar Leblanc o de un zepelín. Por todo ello este volumen ha sido el escogido como mejor libro de fotografía nacional. Según las valoraciones de Anaut recogidas por EFE, está "exquisitamente editado, diseñado e impreso".

La cara solidaria

El fotoperiodista Gervasio Sánchez lleva años denunciando la cara más cruel de los conflictos bélicos. Desde Sarajevo a Sierra Leona. Uno de los temas sobre los que más ha insistido es el de las minas antipersona. Así surgió Vidas minadas, publicado en 1997, Cinco años después (2003) y este último 2007 Diez años después, todos editados por Blume y con los derechos de la venta de estos libros destinados a apoyar un proyecto de reinserción de mutilados por las minas antipersona. Acompañado por una exposición que ha visitado varias ciudades españolas, Vidas minadas ha recibido una mención de honor del jurado de este premio, que ha querido reconocer a este volumen y En ruta solidaria a Mauritania, de Eduardo del Fraile, porque aunque son "humildes y pequeños" tienen una "gran calidad".

Paisajes helados

Otros volúmes reconocidos en esta edición de los premios de PHotoEspaña son Snowbound (Kehrer Publisher), de Lisa M. Robinson, y un conjunto de cuatro obras de Brett Weston, ambos galardonados con sendos accésit en la categoría internacional. Snowbound muestra paisajes en los que objetos cotidianos se hunden en la nieve de los alrededores naturales a través de los que Robinson habla de la vida y la fugacidad. Mientras, la obra premiada de Weston es un conjunto de cuatro libros titulados San Francisco, White Sands, New York y Fifteen Photographs (publicados por Lodimapress).

La revelación

El galardón a la mejor editorial del año ha recaído en la estadounidense Twin Palms, una editorial "relativamente joven" que ha presentado "libros muy originales y de gran calidad formal", en palabras del presidente de PHotoEspaña. La firma ha presentado en esta última edición del premio volúmenes como Exercise at Home (Luke Smalley), The Adventures of Constantine Cavafy (Duane Michals), Los Toros (Michael Crouser) o Jean Luc Mylayne (Jean Luc Mylayne) y ha sido reconocida su labor en todo su conjunto.

Los libros ganadores se mostrarán, junto con las cien publicaciones finalistas, en una exposición que estará abierta hasta el 27 de julio en la Biblioteca Nacional de Madrid.

Contenido político y social en el arte

El arte del futuro en el presente

Art Basel dedica una sección especial a mostrar los trabajos de 31 jóvenes creadores de todo el mundo | Abundan los mensajes de contenido político y social y la mezcla de soportes, con mucha presencia del vídeo | Mira las mejores obras

Dos visitantes buscan un misterioso espíritu en la obra de Dane Mitchell, 'Conjuring form'.

Meritxell Mir Basilea (Suiza)

Entre ellos podría estar el próximo Picasso o el Giacometti del siglo XXI y los organizadores de Art Basel quieren tenerlos cerca. Son los creadores del futuro, las nuevas promesas del arte.

Un total de 31 jóvenes autores han sido escogidos entre casi 300 solicitudes para mostrar sus obras en Art Statements. Esta sección de la feria de arte contemporáneo de Basilea está consagrada a artistas menores de 40 años (con algunas excepciones) que nunca han tenido una exposición en solitario.

"Esto es una gran plataforma para ellos", explica Josche Mayer, uno de los miembros del comité seleccionador de obras. "Normalmente, Art Statements suele ser un paso clave en sus carreras" porque están expuestos a los mejores coleccionistas y directores de museos del mundo.

Con mensaje medioambiental

Lo corrobora David Godbold, el subdirector de la galería Mother's Thankstation de Dublín, que ha traído a Basilea una enorme obra de Garrett Phelan.

"Es posible que no podamos vender todo el conjunto de piezas que componen esta obra pero hemos llamado la atención de varios museos y ya he conseguido que Garrett tenga exposiciones en Europa y en Estados Unidos por lo menos para los próximos dos años", explica Golbold.

En The battle for the birds, Phelan utiliza el vídeo, la voz, el dibujo y la escultura para lanzar un mensaje de fuerte contenido medioambiental. Apasionado ecologista, Garrett utiliza su obra para criticar la construcción de una planta incineradora de basura en una reserva natural.

Aunque Mayer no quiere hablar de "tendencias", sí identifica el gran interés que muchos de estos jóvenes creadores tienen por el contexto político, social y cultural en el que viven. Para él, esas piezas tienen un valor añadido importante, sobre todo si proceden de realidades más lejanas. Este año, además de artistas de Europa y Estados Unidos, los hay de China, Japón o Nueva Zelanda.

Humor en movimiento

"Taro Izumi nunca había tenido la oportunidad de mostrar su obra fuera de Japón", explica Ayumi Shirao, responsable de la galería que representa al artista, quien considera un "privilegio" poder exponer en la muestra comercial de arte más importante del mundo.

El artista nipón, de 32 años, es uno de los videoartistas más conocidos de su país. Utilizando el humor como canal de comunicación internacional, muestra con diversas minipelículas el aburrimiento de la vida moderna.

El vídeo es el rey de la 12ª edición de Art Statements. Son muchas las instalaciones que, aunque combinadas a menudo con la pintura y la escultura, utilizan las imágenes en movimiento para transmitir sus mensajes.

A pesar de que esta es una plataforma inmejorable para darse a conocer, fue imposible encontrar a algún artista junto a su obra. Unods no había podido venir hasta Basilea, otros tenían compromisos importantes y, otros, se habían ido "a conocer el resto de la feria con sus padres". Claro que su obra estaba en buenas manos.

Sus representantes, los galeristas que apostaron por ellos para traerlos a Basilea, estaban ayer al acecho de cualquier comprador, coleccionista o director de museo que rondara por allí. No es de extrañar ya que para muchos de estos nuevos creadores Art Statements es el primer paso hacia el estrellato. Mayer está convencido de que en pocos años, esos mismos artistas estarán en la sección principal de Art Basel, compartiendo pasillo con los más grandes del arte contemporáneo actual.

"Es el fenómeno de la acción-reacción de estar en Basilea", dice Rebecca Blanchard, directora de la galería Nogueras Blanchard de Barcelona, que muestra One, una original obra del cubano Wilfredo Prieto. La pieza está formada por un miles de pequeños cristales, entre los que hay un único diamante.

"Nuestra teléfono no ha dejado de sonar en las últimas dos semanas con personas interesadas en comprar obras de Wilfredo que han estado en mi almacén durante dos o tres años", explica Blanchard. "Estar en Art Basel te da automáticamente valor en el mercado", concluye.

Las discográficas en busca del control de las P2P

De repente, el Napster europeo

Promusicae ha demandado al programador de Blubster, el sistema P2P más popular del mercado español, por afán de lucro y competencia desleal | Le pide más de 13 millones de euros | Sus abogados piensan que la intención de la industria es mucho más oscura

Promusicae y las cuatro grandes discográficas internacionales (Warner Music Spain S.A., Universal Music Spain, Emi Music Spain y Sony BMG Music Entertainment) acaban de demandar a Pablo Soto, creador de Blubster, el programa español de intercambio de archivos más descargado de la historia.

"Las discográficas quieren quitar del mercado a los que ya tienen protocolos de P2P para ocupar su sitio"

La demanda se fundamenta en dos cosas: la primera, que sus programas -Blubster, Rockitnet, Piolet y Omeno- incitan a los usuarios a descargar contenidos protegidos. La segunda, que su empresa compite de manera desleal con las discográficas porque, aprovechando su contenido, está ganando dinero al insertar anuncios publicitarios.

Blubster tiene un contador que, en el momento de publicación de este artículo, sumaba 15,564,964 descargas del programa. En el momento de redactar la demanda, las discográficas hicieron un cálculo que ellos definen de "conservador": si cada usuario de Blubster ha descargado al menos una canción de su repertorio y cada canción vale un euro, Blubster le ha costado a la industria 13.029.599 euros, 2.167.942.859 de las antiguas pesetas, que hoy reclaman en concepto de daños y perjuicios.

Pero, ¿qué quieren las discográficas realmente?

Los abogados de Soto, Javier de la Cueva y David Bravo, piensan que las discográficas incurren en varias contradicciones y que sus actos revelan intenciones mucho más interesantes.

"En primer lugar -explica De la Cueva- acusan a Pablo de fomentar las descargas de música ilegales cuando, en España, hay un sector de la música libre reconocido por ocho sentencias y definido por otras dos". En segundo lugar, "le acusan de competencia desleal por no poner filtros para que sus productos no pasen por las Redes P2P".

"Esto es especialmente ridículo -observa.- Las redes están fuera del control de Pablo Soto porque, gracias a Dios, no son suyas. Y, si la industria necesitan poner límites a sus propios productos, debería pagar a sus propios desarrolladores para hacerlo".

"Sus costes de exclusión del mercado, páguelos usted -termina.- Yo no tengo por qué estar vigilando su finca". Pero el verdadero caso, creen los abogados, es otro muy distinto.

En una entrevista que concedió a CNet el pasado mes de abril, Douglas Merrill -ex-directivo de Google y nuevo CEO de EMI- defendió las bondades del P2P y destacó lo mucho que puede ayudar a las compañías discográficas. Dos meses más tarde, tanto EMI como Universal habían firmado un acuerdo con la empresa Qtrax, cuyo único producto ofrece "acceso a música mediante redes P2P de intercambio de archivos" basado en publicidad.

"Lo que estan intentando las discográficas -explica De la Cueva- es quitar del mercado a los que ya tienen protocolos de P2P para ocupar su sitio. Quieren controlar el canal de distribución de música libre para que este no se desarrolle. Y eso sí es competencia desleal".

¿Puede ser ilegal escribir un programa legal?

El software de Pablo Soto es un sistema de intercambio de archivos que los usuarios instalan en su máquina para conectarse a una red descentralizada con otros usuarios. Su funcionalidad es sencilla: permite mover archivos de gran tamaño entre los usuarios a gran velocidad, independientemente de que esos archivos hayan sido generados o adquiridos legalmente, o no.

Por diseño e intención, Blubster no responde al perfil de programas considerados ilícitos dentro de la legislación, como aquellos diseñados para infiltrarse veladamente y activarse en equipos ajenos (como los virus), o los llamados seriales, keygens y cracks, diseñados expresamente para romper los mecanismos de seguridad de un producto (como el sistema anticopia en un DVD) o para acceder a un programa o sistema sin pasar por caja, generando claves pirata.

"Si algunos -o muchos- de los usuarios de Blubster utilizan el software de manera ilícita -argumenta De la Cueva- el programador no puede ser más responsable de su comportamiento que un fabricante de cuchillos sobre un asesinato con arma blanca".

Pablo Soto está asombrado: desde que lanzó el primer P2P ¡han pasado ocho años. Y cree que "se han pasado con los millones", aunque se sabe en buenas manos y está convencido de que el caso le será favorable.

Curiosamente, los perjudicados están contentos. "Este es el Napster europeo -se ríe Javier-. Y no se han atrevido a pedir medidas cautelares, cuando la ley de propiedad intelectual reforzó mucho el tema de las medidas cautelares en el 2006".