26 febrero 2009

Música de Andalucía: Flamenco

Un portal andaluz ofrecerá 50.000 canciones de 15.000 artistas a un euro
DÍAZ JAPÓN Javier Ojeda, Rosa Torres, Antonio Blanco y Ricardo Pachón durante el acto de ayer
Jueves, 26-02-09
A pesar de la enorme crisis que desde años sobrevuela por la industria de la música debido a problemas tan graves como el de la piratería, la Consejería de Cultura presentó ayer la Plataforma Digital de la Música de Andalucía, un ambicioso proyecto que tiene como principal objetivo la venta on line de la música andaluza en todo el mundo, y en el que la Junta ha invertido 200.000 euros.
Este portal -cuya dirección es www.musicadeandalucia.es-, que lleva funcionando desde hace unos meses a modo de prueba, posee actualmente un fondo con 10.000 canciones de unos 900 artistas andaluces, aunque la consejera de Cultura, Rosa Torres, señaló que «nuestro objetivo es alcanzar las 50.000 canciones de unos 15.000 artistas». Asimismo, Torres señaló que esta plataforma será una forma de apuesta por los artistas de la tierra, «sobre todo por el flamenco, que es la punta de lanza del portal y una referencia en todo el mundo».
Otro de los objetivos principales de esta Plataforma Digital de la Música de Andalucía será el de apostar por los artistas emergentes de la tierra, que cuentan en la actualidad con muchos problemas para publicar un disco dada la grave situación de la industria. Para ello se han creado unos enlaces con myspace en donde estos artistas pueden colgar sus canciones. Además, este sitio ofrece diferentes servicios, entre ellos un directorio de la música de Andalucía con más de 2.000 direcciones, que supone una extensa guía y en permanente actualización, con información y contactos de los músicos, locales, festivales y empresas del sector y con enlaces a las páginas web correspondientes.
Por su parte, el responsable de esta plataforma, Antonio Blanco, habló de la necesidad de la reconversión del sector musical andaluz «ante la caída de la industria». Para este profesional, lo más importante de este portal es que «sea una página activa, para que las personas la consulten a diario y se hagan intercambios de información». Igualmente, comentó que este sitio acogerá concursos de música en donde ya se admitirán las canciones en MP3, desechándose el antiguo sistema de las maquetas. También se promoverá este portal en ferias internacionales.
El productor Ricardo Pachón, que trabajó con los Smash, Lole y Manuel o Camarón en su mítico disco «La leyenda del tiempo», también quiso apoyar esta plataforma musical, y denunció el hecho de que en tiendas como en la FNAC de diversos países del extranjero todo el flamenco que se vende sea distribuido por discográficas francesas. Asimismo, dijo que la venta on line en España sólo alcanza el tres por ciento, frente al 30 por ciento de Europa o al 60 por ciento de Estados Unidos.
También quiso apoyar esta plataforma el popular cantante Javier Ojeda, líder de Danza Invisible. Éste denunció el tema de la piratería musical, y comentó que existen una gran cantidad de artistas emergentes que sólo se pueden promocionar en myspace.

25 febrero 2009

Paliar la piratería con impuestos

Impuestos para paliar la piratería musical

ERIC PFANNER (NYT - París - 14/02/2009

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Hace dos generaciones, la Isla de Man trajo a los Bee Gees al mundo. Ahora dice que quiere ayudar a que la "medio ahogada" industria musical se mantenga a flote.

La noticia en otros webs

La isla, un reducto lluvioso en el Mar de Irlanda, está promoviendo un remedio poco convencional contra la piratería digital, a la que los sellos musicales achacan los miles de millones de dólares de ventas perdidas. En lugar de luchar contra la idea de compartir archivos, el Gobierno local quiere fomentarla, y para ello está intentando conseguir la ayuda de una industria escéptica.

Según una propuesta anunciada el mes pasado, las 80.000 personas que viven en la Isla de Man podrán descargarse cantidades ilimitadas de música, quizás incluso de las famosas páginas web piratas P2P. Para hacerlo posible, los poseedores de banda ancha pagarán una tasa nominal de tan sólo 1 libra [1,11 euros] al mes a sus proveedores de Internet.

Ron Berry, director de inversión interior de la Isla de Man, afirma que la industria musical necesita unos planteamientos radicales debido al "fracaso total" de sus estrategias actuales. Las ventas globales de música han caído cerca de un 25% desde 2000. A pesar de casi una década de campañas contra la piratería, la industria calcula que el 95% de las canciones distribuidas a través de Internet son pirateadas, lo que no genera beneficios para las discográficas. "A mucha gente del sector le preocupa cuánto dinero están perdiendo, pero no cuánto dinero podrían ganar".

Según su propuesta, el dinero recaudado por los proveedores de Internet se enviaría a una agencia especial que lo distribuiría entre los poseedores del derecho de reproducción, entre los que están las discográficas y los productores musicales. Recibirían pagos dependiendo de la asiduidad con la que se descargue o se escuche su música por Internet, tal y como se hace en muchos países cuando se toca en directo o en la radio.

La Isla de Man no ha inventado esta idea. El concepto de una "licencia global" para distribuir música digitalmente se lleva debatiendo desde los días en que Napster, antes de resucitar como servicio legal, desafió a la industria musical.

Existen precedentes de dichos sistemas en Europa, donde muchos países tienen tarifas de licencia obligatorias para los dueños de emisoras de televisión con el objetivo de financiar las emisiones públicas.

Varios países europeos también gravan los CD vírgenes, así como los equipos audiovisuales e informáticos; por lo general, el dinero se destina a apoyar a las industrias culturales.

En 2006, una propuesta francesa parecida a la que se está debatiendo en la Isla de Man llegó al Parlamento, pero se rechazó después de la fortísima presión ejercida por los dueños del derecho de reproducción. Luego, el Gobierno adoptó otro enfoque: exigir que los proveedores de Internet desconecten a los piratas persistentes.

El plan todavía se está abriendo camino por la legislatura, pero ha suscitado interés en otros lugares, como Reino Unido (aunque la Isla de Man comparte jefe de Estado con Reino Unido ?la Reina?, tiene su propio Parlamento y elabora sus propias leyes). Allí, los políticos blanden la amenaza de un sistema como el plan de Francia de desconectar a los piratas para intentar que los proveedores de Internet y las empresas musicales acuerden la forma de estimular el desarrollo de ventas legales de música.

En lugar de adoptar condiciones para la licencia que satisfagan a todos, las discográficas aseguran que su estrategia favorita es trabajar con socios individuales para incrementar los ingresos digitales, que representaron cerca del 20% de las ventas del sector el año pasado, según la Federación Internacional de la Industria Fonográfica.

John Kennedy, principal directivo de la federación, considera que los planes como el de la Isla de Man son, de hecho, "un impuesto gravado por el Estado que no podría funcionar en la práctica y que discriminaría a los consumidores que quieren acceder a Internet sin utilizar servicios musicales".

La isla, que quizás sea más conocida como un paraíso fiscal (el Gobierno prefiere el término "jurisdicción eficiente en cuanto a impuestos"), se ha empezado a interesar por la música digital y otros negocios de alta tecnología porque está intentando diversificar su economía más allá de los servicios financieros.

Berry ha empezado a negociar con las discográficas. "Nuestro tamaño, nuestra demografía y nuestro historial de innovación implican que la isla podría ser un banco de pruebas perfecto".

El libro evoluciona

¿Cómo será el mundo del libro en el 2020? Seis expertos predicen el futuro

libro-digitalLa revolución digital se ha instalado en el sector del libro. Los “e-books”, los dispositivos de lectura digital, las bibliotecas virtuales y otras tendencias editoriales indican una evidente transformación de la industria. Hemos hablado con seis expertos internacionales que ya viven este cambio como una realidad cotidiana y les hemos preguntado cómo serán las editoriales, las librerías y los libros en el 2020. Sus respuestas dan la medida de una mutación que ya ha empezado.
Texto Álvaro Colomer Ilustración Alex Omist

¿CÓMO SERÁN LAS EDITORIALES?
————————–Juergen Boos. Director de la Feria del Libro de Frankfurt.

¿Cómo serán las editoriales en el 2020?
Recientemente elaboramos un estudio internacional sobre la digitalización en el mundo del libro y el cuarenta por ciento de los mil expertos consultados consideraron que las ventas de contenidos digitales sobrepasarían a las de libros tradicionales en el 2018. Además, el 39 por ciento opinó que la venta de libros online era el fenómeno más importante de las últimas décadas.

¿Cómo evolucionará el mercado europeo?
Es difícil hablar a nivel europeo. El último estudio realizado por PricewaterhouseCoopers predice un crecimiento del 1.4 por ciento en toda la industria alemana de la comunicación, con un incremento anual del 2 por ciento hasta el 2012. Lo más esperanzador de este estudio es que, basándose en el gasto de los lectores, los libros seguirán siendo el medio de comunicación más importante. En 2012 la industria del libro habrá generado aproximadamente 10,1 billones de euros, justo por delante de Internet con 9,5 billones de euros y la televisión con 9.1 billones.
Algunas editoriales han triplicado su venta de e-books en el último año… Ahora mismo se hace mucho ruido con el e-book porque hay una nueva generación de dispositivos de lectura. Pero no creo que esto sea representativo de nada, porque no estamos en el “momento iPod” para el negocio del libro. Tampoco creo que los contenidos digitales reemplacen completamente al libro tradicional. Ni siquiera los analistas chinos, que están mucho más adelantados que nosotros, consideran que el libro tradicional vaya a desaparecer. Cheng Sanguo, en el China Book Business Report, hacía una hermosa comparación: “Los medios de comunicación impresos son la hierba; los medios online, las ovejas; los medios que usan el móvil, los lobos. Los lobos devoran ovejas y las ovejas viven de la hierba, pero todo el mundo sabe que al final no gana ni el uno ni el otro ni el de más allá, sino que todo forma parte de un sistema ecológico; es decir, de un equilibrio entre los tres”.

¿Qué debemos aprender de la industria de la música?
La música y el cine fueron los primeros en enfrentarse a los efectos de la digitalización. Esas industrias carecían de experiencias previas en las que basarse, pero nosotros podemos aprender de ellos. Por ejemplo, sabemos que uno de los problemas será la protección del copyright en Internet. Necesitamos abordar este tema juntos y proteger entre todos la propiedad intelectual. Tenemos un caso interesante: el acuerdo entre Google y la Association of American Publishers (AAP), por el cual el primero puede crear una biblioteca online sin pedir permiso a los autores. Los editores anglosajones están contentos con este pacto, pero los alemanes están absolutamente en contra. Imre Török, director de la German Writers’ Association, dijo: “Desde nuestro punto de vista, una solución de este tipo no es compatible con las leyes de propiedad intelectual vigentes en Europa”. Así pues, es realmente importante debatir estos temas a nivel internacional, porque Internet no presta atención a las leyes locales.

¿Habrá un mercado global del libro?
El mercado de la comunicación global está cambiando. Hoy un libro también es un e-book y un juego de ordenador y una película y un blog y un audiolibro… En 2008, la United Nations Conference on Trade and Development (UNCTAD) describió la “Industria Creativa” como uno de los campos más dinámicos de la economía mundial, generando un negocio mundial de unos 445.2 billones de dólares, con un incremento del 8.7 por ciento anual (del 2000 al 2005). Es más, la industria creativa produce un 2.6 por ciento del Producto Interior Bruto en la Unión Europea, más que el sector de la alimentación (1.9 por ciento) o que la industria química (2.3 por ciento). De modo que esta industria es uno de los jugadores más fuertes en la economía mundial.

————-Stuart Applebaum, Vicepresidente ejecutivo, jefe de comunicación y portavoz internacional de Random House.
¿Cómo serán las editoriales en el 2020?
En Random House somos optimistas respecto al futuro del libro. Creemos que el libro impreso continuará siendo el formato predominante, aunque aparecerán nuevos soportes de lectura y en Europa se implantarán los ya existentes, como Sony Reader y Amazon Kindle. Los seis primeros meses del 2008, las ventas de nuestros e-books han duplicado las de todo el 2007, con lo que puede decirse que se está produciendo un potencial de crecimiento exponencial. No obstante, los ingresos continúan siendo minúsculos. Por otra parte, la explosión digital incrementará las oportunidades de los lectores. Por ejemplo, Google Search y Random-House-Created-Insight son dos plataformas de búsqueda y descarga on-line que ofrecen fragmentos de libros mediante el sistema de widget. Además, en un futuro próximo, probablemente algunos añadidos de libros de no-ficción sólo se publicarán online y vendrán acompañados de webs con videos que orientarán a los lectores, ofreciendo entrevistas con el autor y toda clase de servicios extras.

¿Influye el problema del consumo excesivo de papel en esta revolución?
Leer libros digitales reducirá el consumo de papel. No obstante, Random House tiene una política de usar papel ecológico en la que se compromete a utilizar un 30 por ciento de este material en toda su producción estadounidense.

¿Cómo sería el reparto de beneficios en un mundo digital?
En Estados Unidos, los editores, autores, agentes y distribuidores hacen un esfuerzo conjunto para crear un modelo económico justo. Nosotros hemos adoptado una estructura de royalties respecto a la venta de e-books y audiolibros descargables muy parecida a la del resto de editores norteamericanos. Debido a que en Estados Unidos los distribuidores online raramente respetan el precio del libro recomendado por el editor, el precio de un libro digital ha perdido su valor como unidad de medida del royalty. Como resultado nosotros y otros editores ofrecemos al autor unos derechos del 25 por ciento sobre los ingresos netos de las ventas del libro en formato e-book conseguidos por el editor.
Algunas editoriales ya regalan novelas online… Nosotros también hemos colgado algunos títulos para que la gente se los descargue gratuitamente. Pero esto son sólo técnicas de mercadotecnia que están disponibles durante un tiempo determinado. Salvo raras excepciones, nuestros autores quieren y querrán obtener beneficios a través de las ventas, independientemente del formato en que se publiquen sus libros.

¿Se descubrirán a los nuevos escritores en Internet?
Internet será una gran plataforma para la aparición de nuevos escritores con talento, pero eso no significa que los escritores vayan a abandonar las plataformas de lanzamiento tradicionales. Las editoriales ofrecen financiación, producción, marketing, asesoría legal y adelantos de derechos a unos autores que difícilmente podrían conseguir todo eso en la red. Además, nos encargamos de la distribución de cientos de miles de volúmenes entre los libreros, colocando la mayoría de ejemplares en lugares apropiados, tanto en las tiendas físicas como en las virtuales. Los autores quieren escribir y no dedicar tiempo a estas actividades.

¿Cómo se reformulará el concepto de copyright?
El copyright norteamericano proviene de las leyes aprobadas por el Congreso y cualquier cambio deberá ser sometido a la misma institución. El pacto entre Google y los editores norteamericanos es el resultado de dos años de negociaciones y supone una gran oportunidad para convertir los contenidos en papel en contenidos digitales. El acuerdo permite a autores y editores recibir compensaciones si se accede a su obra de forma online y esto generará una divulgación extra de millones de libros.

¿Acabará siendo el libro de papel un objeto de lujo?
No importa la popularidad que los libros digitales puedan adquirir, porque continuará existiendo un gran número de lectores de libros en formato papel. Los amantes del libro estamos muy orgullosos de nuestras bibliotecas particulares porque de alguna manera son un reflejo de nuestros gustos personales y de nuestros conocimientos. Conservar libros es más que un acto físico; es una experiencia emocional que además implica un traspaso de cultura de padres a hijos, de profesores a alumnos, de generaciones a otras generaciones… Descargarse un archivo nunca provocará el mismo sentimiento.

editoriales-libro-digital¿CÓMO SERÁN LAS LIBRERÍAS?
————————————-Alberto Rollo. Director literario de Feltrinelli.
¿Cómo serán las librerías en el 2020?
La industria editorial lleva mucho tiempo temiendo el fin del negocio. Pero no existe tal fin. El libro, tecnológicamente hablando, tiene una gran vida por delante. Nada ha superado al objeto-libro. Además, si consideramos el libro como un artefacto tecnológico, también podemos pronosticar un buen futuro para las librerías. Obviamente, ya no podrán ser como lo han sido hasta ahora, porque las cosas han cambiado. Hay que replantearlas: repensar el espacio, los expositores, la iluminación, el sistema de firmas, la competencia entre dependientes… En diez años las librerías se habrán convertido en espacios multiproductos (aunque sean productos relacionados con los libros). De hecho, eso es lo que estamos haciendo en Italia con la cadena Feltrinelli.

¿Cambiará Amazon la industria del libro?
No creo. La tecnología cambia continuamente. Aún no hay un modelo fijado, como demuestra el hecho de que los contenidos del Amazon Kindle no sean compatibles con otros dispositivos de lectura. Esto es muy importante y será lo que marque el futuro. Además, ambos sistemas puede cohabitar perfectamente. Lo importante es el contenido. No hace falta sentir nostalgia por el papel, pero tampoco excitación por la novedad. El medio sólo es el medio. Lo que jamás morirá es la función del editor como constructor y portador de la cultura.

Con el libro digital, ¿qué beneficios obtendrá el librero?
Todavía es pronto para tener una idea precisa sobre este asunto. No se debe olvidar que un autor de best sellers puede negociar directamente con el editor, pero detrás de cada autor de esos hay un batallón de escritores que difícilmente pueden tirar adelante y que, por tanto, no pueden negociar con nadie. Lo que quiero decir es que todavía no podemos saber cómo cambiará el mundo del libro y menos el de los beneficios. La revolución digital necesita, como toda revolución, un periodo de asentamiento. Sólo la experiencia nos mostrará el futuro. Las bibliotecas, así como las librerías, todavía están vivas y es muy arriesgado pensar en ellas como en algo del pasado. ¿Acaso queremos quemar Alejandría una vez más?

Con los nuevos formatos, ¿leerán más los jóvenes?
Quizás. La gente joven tiene nuevas habilidades. Ellos consiguen lo que quieren por distintos caminos. Son multifacéticos. Yo veo a las nuevas generaciones interesadas en la literatura, la ciencia, el conocimiento… Me gusta su sensibilidad variopinta. Como editores nuestro reto consiste en multiplicar la oferta de contenidos de acuerdo con la “cultura del salto” que está generándose a causa de la innovación tecnológica.

¿Serán los blogs los mejores canales para la promoción?
El boca-oreja continúa siendo el mejor método para promocionar un libro e incluyo a los bloggers en la estrategia del boca-oreja. Es otra forma de proporcionar conocimiento, pero el resultado no varía.

¿Qué ocurrirá con las bibliotecas virtuales?
Ahora puedo descargarme tantas novelas como quiera, pero el día a día de un libro impreso continúa siendo mejor. Lo que tal vez cambie sea el modo de leer los ensayos académicos. Esos textos tal vez se distribuyan mejor por Internet, pero los otros no. En este sentido, sí que puede creerse que algo cambiará.
Barnes & Noble ha anunciado grandes pérdidas. ¿Es el fin de las librerías tradicionales? No, no y no. El comercio cibernético es parte del negocio. Las pérdidas de Barnes & Noble tienen que ver con la crisis económica general, no con la transformación digital.

¿Qué debemos aprender de la revolución digital de la música?
Nada. Son mundos distintos. La industria de la música digital se basa en una expresión artística que es absolutamente universal. No necesita traducción. No necesita un rol activo (el lector es un ente activo, mientras que el oyente es pasivo). Un escritor se puede retirar, puede borrarse a sí mismo como existencia física. Son sus palabras las que necesitan ser impresas, traducidas, leídas. El músico es diferente.

——————————Will Moore, Vicepresidente de “Marketing” de Ingram Digital.
¿Cómo serán las librerías en el 2020?
Las librerías deben adaptarse al resto de la industria editorial para satisfacer la demanda. El mercado global del e-book continuará creciendo y en diez años las librerías (online y tradicionales) tendrán que ofrecer productos digitales e impresos indistintamente. El sentido de comunidad que a menudo se encuentra en las librerías tradicionales será copiado en el mundo online, por ejemplo mediante redes sociales que permitan conexiones entre un gran número de lectores. Muchas librerías están además experimentando con modelos mixtos. Un buen ejemplo es Borders Books, que ha creado centros digitales en sus establecimientos, donde los consumidores pueden interactuar con otros mientras descargan su música o sus libros. Así pues, sus tiendas mezclan la experiencia digital con la típica de las librerías.

Amazon, ¿es el modelo del futuro?
Desde la introducción de los dispositivos de lectura digital se han acelerado los cambios y parece que estos aparatos acabarán dominando el mercado. Se estima que a lo largo de 2008 Amazon ha vendido 250.000 Kindles, los cuales compiten directamente con el Sony Reader, el iPhone (trece millones de unidades vendidas) y otros dispositivos que sin duda aparecerán pronto. Todos estos artilugios han transformado la viabilidad del e-book y han abierto un abanico de posibilidades para los editores. Sólo falta que se fije el formato de e-book para el consumidor común, porque ahora hay varios (desde .epub a .pdf).

¿Cómo se repartirán los beneficios en un futuro digital?
Los autores ahora pueden publicar sus libros ellos mismos, principalmente gracias al crecimiento de los servicios de impresión-por-demanda, como pueda ser el Ingram’s Lightning Source. Estos cambios provocan enormes retos para la coexistencia autor-editor. Para desenvolverse correctamente en el mundo de los nuevos sistemas digitales hace falta investigación y esfuerzo, cosa que impide la existencia de un autor-editor. Ingram Digital está ayudando a los editores de todos los tamaños a distribuir exitosamente y poner en el Mercado sus contenidos digitales con ayuda de consultores expertos en tecnología.

¿Cambiará el tipo de lector?
La introducción y adopción de dispositivos de lectura digital hará que los e-books y otros contenidos sean más fáciles de manejar. Indudablemente, esto expandirá el perfil del típico lector. Además, los contenidos digitales serán más baratos que los impresos, cosa que incrementará el número de personas que decidan acercarse a la lectura.

¿Leerá más la gente joven?
Con el crecimiento de los dispositivos digitales, la lectura devendrá en un hábito que se adaptará mejor a los ritmos naturales de la gente adulta. Leer en un dispositivo digital o en el teléfono móvil tiene cierto atractivo para las generaciones más jóvenes. Además, leer será una actividad más accesible para aquellas personas que nunca se veían a sí mismas llevando un libro entre las manos.

¿Serán los blogs el mejor canal de promoción cultural?
Internet, y sobre todo los blogs y las redes sociales, continuará siendo la gran plataforma de ese marketing basado en el boca-oreja, porque las conversaciones que antes teníamos en el bar ahora se tienen en la red. Los widgets, como el Search-and-Discover de Ingram Digital, pueden ser colgados en un blog o en una red social con un enlace que te remita al vendedor. Y eso es una técnica de marketing brutal que aumenta la influencia de los libros.

¿Es el fin del librero tradicional?
Es difícil decir si compañías como Amazon o Google acabarán complementando o anulando a las librerías tradicionales. Realmente, Google será una herramienta fundamental para descubrir contenidos, pero todavía es pronto para saber si será un jugador importante en este partido. De cualquier forma, es evidente que muchas librerías y, en general, empresas del sector editorial no sabrán adaptarse al mundo digital que viene, y fallecerán.

¿Puede el modelo tradicional de librerías convivir con el modelo digital?
Sí, pero deberán tender puentes entre las dos comunidades. Por ejemplo, un consumidor que compra un libro en una librería tradicional puede visitar la página web de la misma librería para conseguir información adicional, como entrevistas con el autor o chats con otra gente que haya leído el mismo libro. Además, usando tecnologías como Lightning Source’s Espresso, los libreros tendrán la capacidad para imprimir libros según demanda, expandiendo su potencial inventario.

¿Qué podemos aprender de la industria de la música?
Muchas cosas. El iPod ha llevado la música digital a su cumbre. Los dispositivos de lectura digital harán lo mismo en el mundo editorial. Pero la industria musical ha perdido millones luchando contra la distribución ilegal. Por tanto, para ofrecer los mejores precios y el mejor acceso al contenido, las empresas digitales deberán contar con una herramienta de marketing que les permita enfrentarse a la piratería.

editoriales-libro-digital¿Y CÓMO SERÁN LOS LIBROS?
———————————Mike Shatzkin, fundador y CEO de The Idea Logical Company.
¿Cómo serán los libros en el 2020?
La impresión de libros y su distribución supondrán una parte del negocio todavía menor de lo que es hoy. Todo el crecimiento de la industria provendrá del e-book y los beneficios de los editores crecerán gracias a la creación de nuevos contenidos específicos que colgarán en sus webs y que se distribuirán mediante el teléfono móvil.

¿Es Amazon el modelo a seguir?
Amazon ha cambiado nuestra industria: ha hecho el mejor trabajo, ha puedo los precios más bajos y ha conseguido la mayor cantidad de clientes. Y encima ha usado su poder para situar el Kindle en el mercado de un modo fulminante. Además, Amazon ha presionado a los editores para darles un trato preferencial en otros formatos, como el del libro impreso-según-demanda. Por otro lado, Amazon ha dejado claro que la clave para triunfar en el nuevo mundo es personalizar la experiencia del consumidor.
El problema del papel: Realmente, el libro digital es la solución al problema del consumo excesivo de papel, aunque también lo sería el uso inteligente de los libros impresos. Lo que está claro es que vamos hacia un mundo donde los espectadores tendrán varios formatos para leer. Me atrevo a asegurar que, cuando las pantallas mejoren su calidad y cuando los contenidos sean más variados y compatibles, los lectores se inclinarán más por el dispositivo digital que por el papel.
Las bibliotecas virtuales: En la medida en que cada vez se leerá más en pantalla, los problemas de los editores para vender obras clásicas o libres de derechos se incrementarán, porque esos libros se encontrarán gratuitamente en la red. Penguin se ha adelantado a este fenómeno creando ediciones especiales de grandes clásicos en formato e-book que contienen material adicional, como las críticas que salieron en la época o cosas así. Lo que no se sabe es cuál será el precio de los trabajos que todavía tengan vigentes los derechos de autor. A este respecto, hay que recordar que Google vive realmente de la publicidad, no de los libros que cuelga, así que el modelo comercial variará bastante en los próximos años.

¿Aparecerán nuevos géneros literarios al amparo de las nuevas tecnologías (como la novela celular)?
No lo dudes. La imprenta sólo podía admitir información estática: texto o imágenes que no cambiaban. Los e-books, sin embargo, pueden procesar sonidos e imágenes en movimiento. Por tanto, aparecerán nuevos géneros literarios basados en la interacción entre distintos formatos creativos.

El libro de papel, ¿acabará siendo un objeto de lujo?
No sabría decir si acabará siendo un objeto de lujo, pero es indudable que las nuevas generaciones lo usarán muy poco. De cualquier modo, tenemos libros impresos para rato. Por dos motivos: a) actualmente hay muchísimos libros en el planeta, y b) los libros ya pueden ser impresos al momento para aquellas personas que quieran uno. No sé si acabarán como “objeto de lujo” u “objeto artístico”, pero sin duda dejarán de ser un “objeto práctico”.
Algunos editores regalan libros en la red… Regalar contenidos para promover algo es una idea que ya funcionaba en el pasado y que claramente continúa funcionando. Sin embargo, en la medida en que más y más contenidos estén disponibles en la red, el poder de promoción disminuirá y el aspecto caníbal de estas prácticas se notará enseguida. O sea, que esta técnica funcionará durante algún tiempo más, pero pronto empezará a fracasar hasta desaparecer.

———— Kalev Leetaru, director de la Consultoría Tecnológica del Institute for Computing in the Humanities, Arts and Social Science (Universidad de Illinois).
¿Cómo serán los libros en el 2020?
Recuerdo que en la década de 1990 hubo un debate internacional sobre los libros digitales y todo el mundo decía que en el 2000 habrían inundado el mercado, cosa que evidentemente no ha pasado. Y es que, en realidad, el gran obstáculo no es la tecnología, sino que los empresarios no saben cómo financiarlos.

¿Qué nuevas características tendrán los libros digitales?
El libro impreso fue diseñado para el manejo por parte de un ser humano, pero un libro digital está diseñado tanto para humanos como para ordenadores. Un ejemplo de esto son los programas de traducción automática, que son útiles para textos simples, pero absolutamente inútiles para la traducción literaria. El gran problema de la literatura digital sigue siendo el lenguaje, que es algo exclusivamente humano.

¿Cambiará Amazon la industria cultural?
A estas alturas, incluso los amantes de los libros consideran que el Kindle es un ordenador, no un libro. En otras palabras: aún hay restricciones psíquicas. Así que todavía ha de pasar mucho tiempo para que se produzcan cambios reales.
¿Qué debe ocurrir en España para que empiece la revolución digital del libro? Dada la situación predominante de vuestro idioma en el mundo, sólo hace falta que convirtáis la digitalización en una prioridad y entonces aparecerán lectores por todas partes. Actualmente, la digitalización está en manos de empresarios estadounidenses, que son los que realmente se interesan por el dinero, y eso hace que sólo haya libros digitales en inglés. Pero está claro que el castellano también tiene clientes, así que no tardará en ocurrir.
El problema del papel: Este problema desaparecerá con la evolución de los dispositivos de lectura digital. Aunque quizás esto sea un espejismo. La revolución digital de las oficinas debería haber traído la “oficina sin papel”, pero continuamos usándolo incluso más que antes. La venta de impresoras ha aumentado en todos los países del mundo. Por ejemplo, Oki Data Corp ha aumentado su volumen de negocio en Malaysia en un 50 por ciento. De modo que el libro digital puede incrementar el consumo de papel, pues mucha gente optará por imprimirse los textos que se descargue. La auténtica revolución llegará cuando los aparatos de lectura digital maduren hasta el grado de ser tan confortables como el papel.

¿Cómo afectará la digitalización de libros por parte de Google?
Creo que lo más importante será la resurrección de muchas obras “muertas”. Por ejemplo, en la Universidad de Illinois hemos escaneado y colgado una colección de revistas que muestran cómo la cultura impresa española estuvo influenciada por la Guerra Civil. La gente normal nunca tendría acceso a esta información, pero ahora pueden verlo desde cualquier parte del planeta. Por tanto, hemos resucitado un material muerto.

¿Cuál es el gran problema en la digitalización de los libros?
Que todavía no ha empezado de un modo serio. Aún no ha habido un movimiento de usuarios que escaneen, reproduzcan, enlacen, relacionen, complementen, documenten los libros de todo el mundo. Páginas como Wikipedia demostraron que ese movimiento voluntario de usuarios puede crear una gran enciclopedia, y lo mismo ocurrirá cuando la gente empiece a hacer lo mismo con los libros.

¿Y cuál es su principal ventaja?
El libro digital ofrece la oportunidad de romper la unilateralidad del texto –un autor, un texto- al permitir, como ocurre en las páginas web de los periódicos, que los lectores incluyan comentarios al texto, ofreciendo por tanto otras visiones sobre el mismo y ampliando su significado. En un libro impreso yo puedo escribir notas en los márgenes, pero no puedo compartirlas con el resto del mundo, así que una edición digital de El Quijote siempre será más completa y multidireccional que una tradicional.

La cosa está igual de mala que siempre

El consumo cultural resiste la crisis

Libro de bolsillo, teatro, bibliotecas y festivales proporcionan las noticias positivas del sector | El teatro Barcelonés vive un boom gracias al éxito de los musicales | El libro de bolsillo es este año el que más crece en el sector editorial

Josep Massot | Barcelona | 22/02/2009 | Actualizada a las 03:31h | Cultura

De qué estamos dispuestos a prescindir en tiempo de crisis? De cierta cultura y de cierto ocio, no. "La cultura es lo que queda cuando se ha olvidado todo", decía Edouard Herriot en los terribles años 30. Ya hace tiempo que lo cultural también en España ha dejado de ser visto como algo decorativo para ser una necesidad cotidiana.

El paisaje es sombrío y se vislumbra un futuro de zonas devastadas; pero, entre la negrura, hay espacio para la imaginación, la innovación y el reajuste. Hay cosas que van bien. Incluso "francamente bien", dice Núria Cabutí, directora editorial de DeBolsillo (Random House Mondadori). "En enero las ventas de libros de bolsillo han aumentado en España un 17 %". La editora, que toma como referencia el top 500 de la consultora Nielsen, lidera un sello que representa el 40% de todo el mercado español; el 45%, si se suman Tusquets, Roca y Edebé. DeBolsillo no varía su programa: 280 títulos al año, con precios entre 5,95 y 9,95 euros, tiradas entre 50.000 y 100.000 ejemplares y un catálogo que mezcla superventas, autoayuda y literatura de calidad.

Una frase célebre sostiene que el pesimista se queja del viento; el optimista espera que cambie y el realista ajusta las velas. Ya hay alguna pequeña distribuidora que ha quedado engullida por la crisis y los datos de primeros de año no son alentadores, en espera de abril-mayo (día del Libro, feria de Madrid). "El libro - dice Antonio María Ávila,director del Gremio de Editores-no tiene grandes oscilaciones: ni se dispara cuando todo va muy bien, ni cae en picado cuando todo va mal. Y si el índice de lectura de libros ha bajado 2,3 puntos, ello afecta a quien dice leer sólo uno o dos libros al año, porque el lector frecuente no deja de subir y ha pasado del 22% al 37%".

De hecho, hay librerías que funcionan. La cadena Bertrand, tras abrir ocho pequeñas tiendas en territorio español, inaugurará el 3 de marzo una gran tienda en rambla Catalunya 37, con más de 1.500 metros cuadrados y una plantilla de 25 empleados. No muy lejos, la librería La Central es otro ejemplo de establecimiento que resiste. "Nos temíamos lo peor. En noviembre no entraba casi nadie, pero a mediados de diciembre todo cambió y las ventas aumentaron un 7%, acabando el año con una subida de entre el 4% y el 5%. Este enero hemos subido un 1%", dice Antonio Ramírez, director de la librería.

"Que el libro resista bien la crisis - dice-tiene que ver con que la gente tiene mala conciencia, se culpa del derroche, de haber vivido por encima de sus posibilidades, en la cultura de lo superfluo, y ahora ve que el libro puede mejorar su formación, su capacidad para afrontar la vida y estar mejor preparada para un futuro incierto. Por eso también busca el libro como regalo, sobre todo en los niños". El precio ahora sí importa. Han caído las ventas de libros caros (los que cuestan más de 40 euros) y de arte (un 15% menos). "Los editores - prevé-publicarán menos títulos y adoptarán menos riesgos, y me temo que habrá un empobrecimiento de la calidad, sin atender la lección de un libro como Vida y destino de Grossman, que se creía sería minoritario y ya ha vendido más de 250.000 ejemplares". ¿El secreto de La Central? "Fidelizar a nuestro público. Filtramos mucho y el lector ya sabe que aquí no encontrará paja". ¿Un pronóstico? "Padecerán más las editoriales medianas y pequeñas". ¿Cambios de rumbo frente a la crisis? "Vamos a reforzar nuestros stocks. Nos dedicaremos más al fondo que a las novedades".

Los estudiantes con pocos recursos han encontrado en las bibliotecas de Barcelona un refugio cada vez más utilizado: las visitas aumentaron en el 2008 un 11% (5,7 millones de usuarios) y los préstamos de libros, un 12%.

El sector más pujante es el teatro. Daniel Martínez, director del grupo Focus, desborda entusiasmo. "El pasado año, la asistencia al teatro en Barcelona aumentó un 20%, gracias a los musicales, y el público de las salas alternativas barcelonesas se incrementó en un 30%". En el 2008 hubo una asistencia de 2,6 millones de espectadores en teatros convencionales, 400.000 más que en el 2007. Focus tiene 212 trabajadores fijos y emplea en total a unos 400. "A diferencia del cine o de la música, el teatro es una representación única y no sustituible, a la que las innovaciones tecnológicas no perjudican sino que ayudan ". El 70% del público está en la franja de edad de entre 35-55 años. De momento - no se han bajado precios-,el paro no afecta al espectador teatral.

Si el teatro barcelonés se sale, la cruz sería el arte, que padece la crisis financiera y el bajón de patrocinadores. Álvarezde Lara, director del CEIC de Esade, cree que, desde el punto de vista económico, "el arte clásico permanece inalterable, mientras que el contemporáneo sufre los ajustes de la fiebre de precios producida en los años anteriores". "Aun así - dice-,en Arco no se ha visto un apocalipsis. Algunos desaparecerán y otros continuarán. Sufrirá el coleccionista especulativo y el de verdad podrá aprovecharse de la tranquilización del mercado, sin aquella locura anterior".

Entre los museos de Barcelona que más crecen está el Macba. Acabó el año 2008 con una subida del 15% de visitantes, en una temporada en la que el notable descenso de turistas afectó al resto de los centros de la ciudad. Bartomeu Marí, su director, relaciona el aumento con el éxito de los programas educativos y constata que "el público se ha habituado a visitar el museo". Tiene para este año expectativas de crecimiento. ¿Su receta? Entre otras, "fidelizar al público con exposiciones más atractivas y visitas guiadas".

El cine, con la música y el arte, es el sector que económicamente tiene más problemas, debido a las múltiples formas de visionar los filmes y al desequilibrio entre el poder del cine norteamericano y el europeo. En tiempos de crisis, es el sector más propenso a que los productores asuman menos riesgos. L´Alternativa es uno de los festivales con más éxito de los que se celebran en el CCCB - como Hipnótik, Ovni, Kosmópolis u OFFF (este año en Lisboa)-y lleva ya 15 ediciones congregando al público que deserta de las salas menos exigentes. El secreto de su éxito, según la directora, Margarita Maguregui, es la criba: de 2.400 filmes pasan 79. "Hay muchas estéticas, pero el año pasado dominaron temas como la soledad y los problemas de familia, tratados con realismo".

Todos los ejemplos citados están relacionados con Barcelona. Jordi Martí, responsable del Icub, subraya que para el 2009 su presupuesto ha subido un 11% para prever mayores dotaciones a aquellas iniciativas que se vean afectadas por la crisis o la deserción de patrocinadores privados. "El consumo cultural - afirma-crece, porque la cultura es ya irrenunciable para muchos ciudadanos".

El economista Álvarezde Lara sostiene que "la industria cultural en general lleva un ritmo de crecimiento anual del 3% y 4%", y prevé que durante la crisis ese ritmo bajará, "manteniendo una subida del 0,5% o el 1 %".

24 febrero 2009

En el partido de Sarkozy, también se saltan los derechos de autor

MÚSICA | Su partido indemnizará a la banda

Nicolas Sarkozy piratea derechos de autor

El dúo estadounidense MGMT. | Sony BMG

El dúo estadounidense MGMT. | Sony BMG

No, no ha sido Carla Bruni quien ha demandado a 'Sarko' por meterle mano a sus melodías. Es el dúo estadounidense MGMT quien ha reclamado sus derechos de autor a UMP, el partido del presidente francés, por la utilización de su canción 'Kids' en mítines y anuncios.

Según publica el diario británico 'The Guardian', los abogados de la banda afirman que UMP ni siquiera se molestó en pedir permiso. 'Kids', una canción muy popular entre la gente joven, sonó en eventos de la formación política el 24 y el 25 del pasado enero, incluyendo la fiesta organizada para dar la bienvenida a Xavier Bertrand, nuevo secretario general del partido. El tema puede oírse también en vídeos alojados en la página oficial de UMP.

Para añadir morbo al asunto, resulta que el partido de Sarkozy viene apostando en los últimos años por endurecer las leyes contra la piratería en la red. En declaraciones a 'Le Monde', la abogada de MGMT, Isabelle Wekstein, ha comentado que "parece que los abanderados de la lucha contra los internautas no son demasiado respetuosos con las leyes de copyright".

Bertrand no ha tardado en atajar la controversia, prometiendo que MGMT serán remunerados. El mandatario ha afirmado que el uso de la canción había sido acordado con SACEM, una compañía de gestión de derechos intelectuales que deberá asegurarse de que el dúo recibirá su dinero.

La polémica no ha podido llegar en peor momento para Sarkozy y UMP, pues dentro de dos semanas se debatirá en Francia una nueva ley contra el intercambio de archivos a través de Internet.

Redes Sociales y Cine

Un suculento filón publicitario

Las productoras se sirven de las redes sociales para difundir las películas

ABEL GRAU - Madrid - 19/02/2009

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Circula por la red un recorte de prensa insólito. Muestra la noticia de la muerte, en extrañas circunstancias, de los periodistas Bob Woodward y Carl Bernstein, los reporteros que destaparon el caso Watergate y que propiciaron la caída del presidente Richard Nixon. Curiosamente, el artículo data de 1973, justo cuando investigaban la trama que les consagraría. En realidad no se trata de ningún documento histórico, claro está, sino que forma parte de la imponente campaña de publicidad viral de la película Watchmen,, que adapta el prestigioso cómic homónimo de Alan Moore y Dave Gibbons, y que se estrena el próximo 6 de marzo.

La noticia en otros webs

Los vídeos virales de 'Watchmen' se han reproducido 300.000 veces en YouTube

La película El caballero oscuro y la empresa Burger King han sido pioneras, y ahora la productora de Watchmen, Warner Brothers, se adentra en este nuevo y suculento filón publicitario: el de las redes sociales y sus múltiples aplicaciones (desde hacerse fan de los personajes hasta organizar un encuentro para asistir al estreno).

Todo este despliegue será bastante inútil, sin embargo, si no mueve a los usuarios a conversar sobre ello. "Tienen que acabar comentándolo en torno a un pincho de tortilla; si no, no sirven de nada", advierte Miguel Olivares, creativo de la agencia La Despensa, autores de la campaña del candidato Jorge Juan, que promocionaba unas galerías comerciales. "Consiste en idear algo impactante que genere conversación". Un ejemplo fueron los videos electorales de un personaje de El caballero oscuro, que en 2008 suscitaron el interés sobre la película. Otro, aplicado plenamente a las redes sociales, es el de la campaña de Burger King en Facebook: una hamburguesa gratis por cada 10 amigos que uno diera de baja de su lista de contactos. Resultado: 240.000 amigos perdidos.

De momento, la película Watchmen tiene 180.000 fans en Facebook y sus vídeos virales en YouTube ya se han reproducido más de 300.000 veces, con centenares de comentarios. "Está cambiando el modelo viral. Ahora ya no son sólo vídeos, como hace tres años, cuando se produjo un boom del mercadeo viral; ahora es lo que se mueve en las redes sociales", señala Jesús Rasines, director de OgilvyOne. La estrategia de Watchmen tiene claro su objetivo, según Olivares. "Va al núcleo duro de fans del cómic, que conversan a través de blogs y redes. Luego ellos lo hacen grande y suscitan el interés entre el gran público".

La productora de Watchmen no sólo ha difundido falsos documentales y telediarios sobre la época en que se ambienta el cómic, unos EE UU de 1985 en los que sigue gobernando Richard Nixon tras vencer en Vietnam, sino documentos oficiales (como el comunicado de la rendición del Vietcong ante Estados Unidos), pasquines y emisiones radiofónicas datadas en los años setenta y ochenta. Incluso ha iniciado concursos para que los usuarios graben sus propios anuncios sobre los productos de un personaje, el superatlete y empresario Adrian Veidt.

"Y con internet tienes un registro en tiempo real del impacto de la campaña. Tanto de visitas como de comentarios generados", añade Rasines. Un mercado poderoso porque, como ya ha advertido Mark Zuckerberg, creador de Facebook (150 millones de miembros): "Nada nos influye más que la recomendación de un amigo en quien confiamos. Es más eficiente que el mejor mensaje televisivo". La tecnología amplifica la vieja costumbre del chismorreo. "Es sencillo: si una idea vale para ser compartida, es buena", concluye Olivares.