03 mayo 2009

"EXPRESSO BOOK MACHINE"


Domingo, 03-05-09
POR EMILI. J. BLASCO (ABC)
CORRESPONSAL
LONDRES. Advertencia a los escépticos: esto funciona. Lo que sale de la «Espresso Book Machine» se parece a un libro; tiene la tinta, el engomado y el corte de un libro, y ofrece a las manos el tacto de un libro: es un libro como los que están en las estanterías, llegados de las imprentas de las editoriales. No es sólo una «imitación» perfecta, sino además la solución para lograr libros agotados, que tardarán varios días en ser enviados desde el almacén o que ya no están en stock.
Cien páginas por minuto, medio millón de títulos a disposición del cliente (la mitad de ellos agotados; de momento todos con derechos de autor universalizados) y a precio competitivo. La «Espresso Book Machine», que tiene la apariencia de una fotocopiadora, con una pequeña pantalla de ordenador que visualiza las versiones pdf de los libros, imprime las páginas en blanco y negro y cuenta con cuatricomía para las cubiertas. Quizá no sea la mayor revolución en el mundo editorial desde Gutenberg, como lo presenta la librería Blackwell, que introduce este servicio; pero la idea puede cambiar muchos hábitos.
Probemos con «Lord Arthur Savile´s Crime», de Oscar Wilde. No hay ningún ejemplar en los estantes de clásicos ingleses del establecimiento de Blackwell en Charing Cross Road, la calle de las librerías en Londres. Uno popuede ahorrarse rebuscar por las plantas de la librería; basta con ir al rincón donde está el letrero de «On Demand Books», nombre de la empresa estadounidense que ha desarrollado la máquina (invento del año, según la revista «Time»), y solicitar el título de Wilde. En cinco minutos las páginas están impresas, ajustadas, encuadernadas y guillotinadas. El precio de 8 libras (9 euros) es más que satisfactorio, además de un reclamo.
«Esto puede cambiar y revolucionar la venta de libros», afirma Andrew Hutchings, directivo de Blakwell. Según Hutchings, esta gran impresora «permite a los libreros independientes competir verdaderamente con tiendas con gran stock y Amazon. Me gusta pensar que esto puede ser la revitalización de la librería de barrio, donde puedes entrar y tener acceso a un millón de títulos». Para verano, Blackwell espera doblar hasta esa cifra su católogo, con la inclusión de libros cuyos derechos de autor estén pactados con sus editoriales.
La idea también es útil para escritores que no encuentran editor y facilita la impresión de las tesis para doctorandos. Basta con llevar el texto en un lápiz de memoria.

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